lunes, 30 de abril de 2018

Crecimiento y productividad

La economía canaria creció un 2,9% durante el año 2017, una décima menos que la media nacional (3,0%), según la Contabilidad Regional de España, publicada por el INE anualmente. Se trata del cuarto año consecutivo que la economía canaria crece menos que la nacional, racha que coincide con el final de la recesión económica en el año 2014.
De los 17 años que van del 2001 al 2017, el crecimiento del PIB en Canarias ha sido superior al nacional apenas en cinco ocasiones, en uno similar y once años inferior al nacional. Se observan además unas fases muy claras: del 2004 al 2009, el crecimiento del PIB de Canarias es siempre inferior al nacional; del 2010 al 2013 Canarias crece por encima de la media; y del 2014 al 2017, el crecimiento económico de Canarias vuelve a estar por debajo de la media nacional. Los periodos de menor crecimiento que la media corresponden a etapas expansivas del ciclo económico, mientras que el periodo en que Canarias creció más que la media nacional corresponde a la recuperación y posterior recaída tras la Gran Recesión de 2009.
 
Y el resultado final puede ser aún peor ya que las primeras estimaciones del INE sobre el PIB en Canarias durante los últimos ejercicios han otorgado a Canarias un crecimiento por encima de la media, que en posteriores revisiones se corregía a la baja para acabar con unos resultados económicos por debajo de la media. Durante los últimos años las primeras estimaciones de crecimiento del PIB facilitadas por el INE para la economía canaria están infladas, y no ocurre lo mismo con las estimaciones nacionales.
Así en marzo de 2017, la primera estimación de crecimiento del PIB de Canarias durante 2016 facilitada por el INE fue del 3,5%, que se corrigió a la baja hasta el 3,0% el pasado mes de diciembre. Igualmente, en marzo de 2016 la primera estimación de crecimiento del PIB de Canarias durante 2015 fue del 2,8%, que se corrigió a la baja hasta el 2,4% posteriormente. Del mismo modo, la primera estimación de crecimiento del PIB canario en 2014 fue del 2,2%, corregido también a la baja hasta el 0,8%. En 2013, la estimación de crecimiento del PIB canario se redujo del -0,4% inicial al -1,3% final. En 2012 se pasó del -1,0% inicial al -2,5% final. En 2011, del 2,1% inicial al -1,0% final. Hay que llegar hasta el año 2010 para que una revisión del PIB favoreciese a Canarias, ya que la estimación inicial fue del -0,8%, y la final del 1,0%. Durante la mayoría de esos años, las sucesivas revisiones del crecimiento nacional no pasaron de unas pocas décimas y en cualquier sentido.
¿Cómo es posible que si Canarias está viviendo su momento de mayor apogeo turístico, el PIB crezca menos que la media nacional? La respuesta está en la productividad. Si en el año 2000, la productividad de un trabajador en Canarias era de 52.068€, un 0,1% superior a la media nacional (51.999€), en 2017 ascendía a 52.948€, casi un 10% inferior a la productividad media nacional (58.501€). No es que la productividad nacional hay crecido mucho durante los últimos diecisiete años, no en vano España viene siendo uno de los países desarrollados con menor crecimiento de la productividad. Es que la productividad del trabajo en Canarias no ha crecido, ni siquiera en términos nominales, entre el año 2000 y el 2017 (menos de un 1,7% en diecisiete años, a un ritmo inferior al 0,1% anual). Si consideramos el efecto de la inflación, lo cierto es que la productividad real del trabajo ha caído durante lo que llevamos de milenio. Y seguimos en la misma senda. En 2017 el PIB creció en Canarias un 2,9% y el empleo un 3,0%, con una caída de una décima de la productividad aparente del trabajo.
 
En una de sus sentencias más famosas, Paul Krugman, Premio Nobel de Economía, dijo en 1994 en su libro “La era de las expectativas limitadas” que "la productividad no es todo, pero en el largo plazo es casi todo. La capacidad de un país para mejorar sus condiciones de vida depende casi enteramente de su habilidad para elevar la producción por trabajador". Pues eso. Tenemos un problema.
 
Artículo publicado en "La Gaveta Económica" del mes de abril de 2018.